11.12.14

PERU Y CRISIS DE LIDERAZGO

INTRODUCCION: El presente trabajo prospectivo constitúyese en especie de TESIS o PREMISA. Se fundamenta en la comprensión de que sin liderazgo integral no hay desarrollo, por cuanto en la relación trabajo-capital, es el factor Humano el que crea valor, cultura de calidad, y no el factor Capital. Por ende, la necesidad histórica de su solución es un desafío permanente, de carácter teórico-práctico e interdisciplinario. Ahora bien, el Líder no nace, se hace, en una constante interacción entre él y su entorno social; así pues, hombre y sociedad están indisolublemente unidos: El crecimiento o estancamiento de uno de ellos determina el progreso o atraso del otro, respectivamente. ANALISIS CONCEPTUAL: 1. Toda sociedad es una entidad dividida básicamente en tres clases sociales: alta, media y baja. En ellas se constata el despliegue de dos tipos de seres que son bien descritos por Ortega y Gasset(1): hombre-líder y hombre-masa. Ambos tipos de seres cruzan e interactúan las tres clases sociales. Veamos lo que caracteriza a cada uno: -Hombre-líder es aquel que posee alta autoestima, experiencia y conocimientos elevados, sabe guiar previendo el futuro, afirmando su identidad cultural; es cabal y firme en sus principios, capaz de propiciar espacios dialógicos y consensuales. Tolerante, paciente e incorruptible, prioriza la cooperación más que la confrontación. Lidera con el ejemplo promoviendo nuevos líderes. En resumen: Define y persigue propósitos que no es lo mismo que deseos o anhelos. Todo propósito conlleva planeamiento y metodología. -Hombre-masa es, por oposición, aquel que sólo puede avanzar siendo guiado, cual “hombre mediocre” que siempre mira hacia atrás como si tuviese “los ojos en la nuca” (2); acostumbrado a la vida fácil, vive el presente sin entusiasmarse por el futuro, se autodenomina “pragmático” porque rechaza la incertidumbre (más bien le teme); miope, procaz y “prevaricador de la historia”(O y G), nada crea, sólo usufructúa lo creado por sus antecesores. En resumen: Persigue anhelos, castillos en el aire, sin plan ni método definidos. Cuando una sociedad carece de hombres-líderes obviamente retrocede, dado que el vacío de dirección o liderazgo es copado por los hombres-masas. La sociedad como la naturaleza “aborrece el vacío”. 2. El liderazgo para el desarrollo comienza con la transformación del mundo interno del hombre, transformando así el mundo externo, su entorno social, el mismo que retroalimenta el liderazgo; constituyéndose, de esta manera, un proceso formativo de calidad constante. En otras palabras, “La finalidad de la vida que corresponde a la naturaleza del hombre en su situación existencial es la de ser capaz de amar, ser capaz de emplear la razón y ser capaz de tener la objetividad y la humildad de estar en contacto con una realidad exterior e interior sin desfigurarla” (E. Fromm). Dos mil años ha, Jesús el Cristo dijo: ”Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias” (Biblia: Mateo 15:19). De suyo cae que la tarea permanente es obrar necesariamente en la conducta del hombre, en sus valores, como paso esencial para el cambio hacia una sociedad justa, solidaria y pacífica. 3. La principal y mayor cantera de hombres- líderes, el espacio natural de su surgimiento (en el contexto de clases sociales), lo constituye la clase media conformada esencialmente por toda una gama de profesionales, intelectuales, juventud estudiantil y trabajadora, etc. quienes por su educación y cultura son más propicios al reclamo generacional del cambio, en todos los ámbitos de la actividad humana. Tales líderes interactúan directa e indirectamente con los escasos líderes de las clases alta y baja: Con los primeros porque detentan el poder, con los segundos por representar al “soberano” (Rousseau) de la nación. ANALISIS HISTORICO: 1. En el curso de nuestra historia post-incásica, se evidencia el surgimiento de los principales hombres-líderes, desde la cantera de nuestra clase media, cuya génesis ha pasado desde el estímulo de su crecimiento hasta la desarticulación y cuasi desaparición, según la política economicista y dependiente del gobierno de turno de los hombres-masas. 2. En la medida que los líderes de la clase media no detentan el poder, siempre sus orientaciones son “tomadas” conforme a los intereses de los hombres-masas de la clase alta. Si por alguna circunstancia histórica, ciertos hombres-líderes medios accedían al poder, muy pronto sucumbían ante el poder real de los hombres-masas (“achorados y brutos”) de la clase alta. La historia nos alecciona que son aquellos hombres-masas los que siempre han decidido los destinos del Estado y Sociedad peruana, con la genuflexión y/o indiferencia de los hombres-líderes de la clase alta. 3. En el seno de la clase baja sucede el mismo fenómeno: Son los hombres-masas quienes imponen su impronta. De suerte que los escasos líderes surgidos a “puro pulmón”, infelizmente no pudieron engarzarse efectivamente con los líderes de la clase media, ya sea por el prejuicio, ya por la inconsecuencia, ya por el conflicto de intereses. Salvo escasas excepciones, se favorecieron programas o plataformas sin continuidad en el tiempo. Sin embargo, los hombres-masas de la clase baja si “engarzaron” en los hechos con los hombres-masas de las clases alta y media, mas siempre subordinados y sacrificados secularmente. De esta forma, los hombres-masas de las tres clases básicas vienen “ocupando” en la práctica el escenario nacional, vaciado de liderazgo. 4. La voracidad de la clase alta, enfeudada al capital financiero foráneo, dirige el Estado cual “yanacona”, produciéndose alternadamente cambios bruscos que podemos sintetizar en dos emblemáticos: El gobierno militar de Velasco y el “constitucional” de Fujimori. En el primero, la clase media fue moderadamente estimulada con la participación digitada de ciertos intelectuales connotados y la aplicación del “Plan Inca”. En el segundo, se desestimuló abiertamente a la clase media, polarizando la sociedad entre alta y baja: arriba se concentraba la riqueza, abajo se concentraba la pobreza. La clase media fue orillada hasta casi emparentarse económicamente con la clase baja. En ese período la clase baja se había ampliado cuantitativa mas no cualitativamente; ello explica el hecho de que en lugar de beneficiarse mutuamente, la mezcla no produjo el resurgimiento de líderes, más bien los pocos sobrevivientes fueron subsumidos en las fauces de los hombres-masas de ambas clases. El despliegue dogmático y violentista de Sendero abonó el proceso desarticulador de la clase media. 5. Hoy, con el despliegue de la economía emergente, asistimos a un nuevo ciclo de despertar de la clase media, sobre todo en su aspecto económico: Se están incorporando súbitamente a la sociedad de consumo, particularmente en su versión hombres-masas. Según CADE 2013, casi el 10% de la población peruana ya percibe ingresos propios de la clase media, el doble que en 2005, un salto cualitativo. CONCLUSIONES PRELIMINARES: 1. Resulta evidente que nuestro país vive una clamorosa crisis de liderazgo. Los escasos líderes que se despliegan en las tres clases no logran levantar la pesada loza que constituyen sus respectivos hombres-masas. Es urgente superar la crisis de liderazgo para el desarrollo sostenible del país, construyendo “puentes”, puntos de encuentro, y desplegando eficazmente la filosofía de la calidad total. 2. Debemos levantar, entonces, la bandera de la cooperación, promoviendo la articulación puntual de los líderes de las tres clases sociales, para lo cual deberá formularse un Programa y un Plan Estratégico concertados alrededor de cinco o seis puntos fijos. Tarea interdisciplinaria, particularmente asumida por la clase media que continúa renovándose en el seno de la sociedad civil, sobre todo en su versión hombres-líderes.