EN DEFENSA DE LA VIDA
CHIMBOTE ¡DESPIERTA!
DESPIERTA COMO EN TAMBOGRANDE:
¡A PARALIZAR LA OFENSIVA CONTAMINANTE DEL MAR!
Tambogrande
venció heroicamente a la dupla gobierno-empresa transnacional Manhattan, hace
dos décadas (1997-2003). Un contundente éxito luego de siete años de indomable
determinación, concientización y consenso social, gracias a su estrategia de
unidad y movilización firmes. Sin embargo, pesa aún sobre ella como espada de
damócles los planes de explotación minera: por ejemplo en mayo de 2019 el
Diario Correo informó que “Se avizora nuevo conflicto minero en Tambogrande. El
alcalde distrital alertó que el Ejecutivo pretendería otorgar permisos para
exploración minera”.(ver link: https://diariocorreo.pe/edicion/piura/se-avizora-nuevo-conflicto-minero-en-tambogrande-888247/?ref=dcr
La
voracidad por la explotación de nuestros recursos no renovables, no se
detiene. Debemos estar siempre alertas. No dejarse sorprender.
El
gobierno de PPK del cual Vizcarra era Vicepresidente, emitió sendos Decretos
Supremos que autorizaban los contratos de licencia para la exploración y
explotación petrolera en cinco lotes del norte del país, entre ellos en
Chimbote. En mayo de 2018 fue derogado debido a las justas protestas ciudadanas
de rechazo a esta práctica; en el caso de Chimbote las protestas fueron
impulsadas por diversos gremios de la sociedad civil, entre ellos los
pescadores y el colectivo “Chimbote de Pie”. Se les hizo retroceder en primera
instancia, pero la dupla gobierno-empresa transnacional vuelve a la carga aprovechando la cuarentena.
Es un uso maquiavélico sumado a sus conocidas movidas marketeras para atrapar
personas y autoridades locales ingénuas o corruptas, tal como lo hicieron en
Tambrogande.
El
2 de julio fueron lanzados los dos Decretos Supremos. Mas resulta interesante y
plausible la pronta respuesta inicial frente a la renovada ofensiva
gubernamental y la empresa transnacional Tullow Perú, sucursal de la irlandesa
Tullow Oil. Esta oportuna respuesta concertada
de las autoridades locales y congresales así también de gremios involucrados, nos
anima a confiar en la determinación de defender nuestro mar costeño. Se trata
ahora de planear nuevas estrategias de coordinación y alianzas a nivel local,
provincial y nacional tanto de protesta efectiva como de conocimiento tecnocientífico
de las consecuencias de la exploración y explotación de petróleo en las costas
de Chimbote, Casma, Samanco y Huarmey. Levantar una plataforma que incluya la
realización de Chinecas, reactivar la Zona Franca, etc. como respuesta global
de desarrollo provincial y regional. Protestar por el ahora y el mañana de
nuestro puerto y Ancash. Se necesita la participación de las Universidades, Colegios
Profesionales idóneos, Cámara de Comercio, entre otros, así como de la
comunidad cristiana católica y evangélica. La unidad es decisiva, puesto que la
lucha es de largo aliento. La socióloga Gina Alvarado analizando el conflicto
de Tambogrande dice en sus conclusiones preliminares: “A lo largo de la
historia de los países latinoamericanos dependientes de la exportación de
materias primas, las obligaciones contraídas por la deuda externa, sumadas a
los vacíos fiscales, han generado una competencia internacional por promover la
inversión extranjera de capitales financieros con rápido retorno en actividades
como la minería. Esto se expresa de distintas formas en cada país. En el caso
peruano, el desarrollo de la actividad minera ha estado ligado a la inversión
de empresas extranjeras en dicha actividad, y ha generado una constante en las
relaciones Estado-empresas mineras versus poblaciones afectadas y trabajadores”
(Ver estudio completo en el link: https://prodialogo.org.pe/sites/default/files/blog/files/13721411-Caso-Tambogrande-Peru-CLACSO.pdf
.
El
petróleo es materia prima no renovable apetecida sobremanera por las empresas
transnacionales. De ahí que todo gobierno angustiado por sus deudas externas
favorece una y otra vez la inversión en aquellos recursos de pronto retorno
como el petróleo y la minería, en desmedro de aquellos de retorno más lentos
como la producción agrícola, etc. Y si a esto lo sumamos el cáncer de la
corrupción abierta y encubierta, la situación se complejiza. Estamos, pues,
noticiados: nos enfrentamos como David a Goliat contra la ofensiva descomunal
del gobierno-empresa transnacional. Más como David tenemos a Dios de nuestro
lado. Él tiene la última palabra, pues protege a quienes protegen su creación,
el planeta Tierra y sus habitantes. Apelemos al Creador humildemente, confiemos
en su misericordia y Él obrará. Los cristianos creemos en el poder de la
oración, por eso acudimos constantemente a este poder de interseción. Nuestra
fe en Jesucristo también comprende lo que nos demanda el Apóstol Santiago: “Pero
sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros
mismos” (1:22). Esta demanda, por ejemplo, llevó hasta el martirio al padre
salvadoreño Oscar Romero quien consecuente con su ministerio de la “violencia
del amor” se comprometió con la lucha de los pobres hasta morir a manos de
malvados enemigos del pueblo. El escribió en su libro titulado “La violencia
del amor”, el significado concreto de ello: “Esa violencia no es la de la
espada, la del odio. Es la violencia del amor, la de la fraternidad, la que
quiere convertir las armas en hoces para el trabajo”.
Baruj
atah Adonay
Ch. 17/07/2020

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