28.7.20



EN DEFENSA DE LA VIDA

CHIMBOTE ¡DESPIERTA!


DESPIERTA COMO EN TAMBOGRANDE:
¡A PARALIZAR LA OFENSIVA CONTAMINANTE DEL MAR!
Tambogrande venció heroicamente a la dupla gobierno-empresa transnacional Manhattan, hace dos décadas (1997-2003). Un contundente éxito luego de siete años de indomable determinación, concientización y consenso social, gracias a su estrategia de unidad y movilización firmes. Sin embargo, pesa aún sobre ella como espada de damócles los planes de explotación minera: por ejemplo en mayo de 2019 el Diario Correo informó que “Se avizora nuevo conflicto minero en Tambogrande. El alcalde distrital alertó que el Ejecutivo pretendería otorgar permisos para exploración minera”.(ver link: https://diariocorreo.pe/edicion/piura/se-avizora-nuevo-conflicto-minero-en-tambogrande-888247/?ref=dcr
La voracidad por la explotación  de  nuestros recursos no renovables, no se detiene. Debemos estar siempre alertas. No dejarse sorprender.
El gobierno de PPK del cual Vizcarra era Vicepresidente, emitió sendos Decretos Supremos que autorizaban los contratos de licencia para la exploración y explotación petrolera en cinco lotes del norte del país, entre ellos en Chimbote. En mayo de 2018 fue derogado debido a las justas protestas ciudadanas de rechazo a esta práctica; en el caso de Chimbote las protestas fueron impulsadas por diversos gremios de la sociedad civil, entre ellos los pescadores y el colectivo “Chimbote de Pie”. Se les hizo retroceder en primera instancia, pero la dupla gobierno-empresa transnacional  vuelve a la carga aprovechando la cuarentena. Es un uso maquiavélico sumado a sus conocidas movidas marketeras para atrapar personas y autoridades locales ingénuas o corruptas, tal como lo hicieron en Tambrogande.
El 2 de julio fueron lanzados los dos Decretos Supremos. Mas resulta interesante y plausible la pronta respuesta inicial frente a la renovada ofensiva gubernamental y la empresa transnacional Tullow Perú, sucursal de la irlandesa Tullow Oil. Esta oportuna  respuesta concertada de las autoridades locales y congresales así también de gremios involucrados, nos anima a confiar en la determinación de defender nuestro mar costeño. Se trata ahora de planear nuevas estrategias de coordinación y alianzas a nivel local, provincial y nacional tanto de protesta efectiva como de conocimiento tecnocientífico de las consecuencias de la exploración y explotación de petróleo en las costas de Chimbote, Casma, Samanco y Huarmey. Levantar una plataforma que incluya la realización de Chinecas, reactivar la Zona Franca, etc. como respuesta global de desarrollo provincial y regional. Protestar por el ahora y el mañana de nuestro puerto y Ancash. Se necesita la participación de las Universidades, Colegios Profesionales idóneos, Cámara de Comercio, entre otros, así como de la comunidad cristiana católica y evangélica. La unidad es decisiva, puesto que la lucha es de largo aliento. La socióloga Gina Alvarado analizando el conflicto de Tambogrande dice en sus conclusiones preliminares: “A lo largo de la historia de los países latinoamericanos dependientes de la exportación de materias primas, las obligaciones contraídas por la deuda externa, sumadas a los vacíos fiscales, han generado una competencia internacional por promover la inversión extranjera de capitales financieros con rápido retorno en actividades como la minería. Esto se expresa de distintas formas en cada país. En el caso peruano, el desarrollo de la actividad minera ha estado ligado a la inversión de empresas extranjeras en dicha actividad, y ha generado una constante en las relaciones Estado-empresas mineras versus poblaciones afectadas y trabajadores” (Ver estudio completo en el link: https://prodialogo.org.pe/sites/default/files/blog/files/13721411-Caso-Tambogrande-Peru-CLACSO.pdf .
El petróleo es materia prima no renovable apetecida sobremanera por las empresas transnacionales. De ahí que todo gobierno angustiado por sus deudas externas favorece una y otra vez la inversión en aquellos recursos de pronto retorno como el petróleo y la minería, en desmedro de aquellos de retorno más lentos como la producción agrícola, etc. Y si a esto lo sumamos el cáncer de la corrupción abierta y encubierta, la situación se complejiza. Estamos, pues, noticiados: nos enfrentamos como David a Goliat contra la ofensiva descomunal del gobierno-empresa transnacional. Más como David tenemos a Dios de nuestro lado. Él tiene la última palabra, pues protege a quienes protegen su creación, el planeta Tierra y sus habitantes. Apelemos al Creador humildemente, confiemos en su misericordia y Él obrará. Los cristianos creemos en el poder de la oración, por eso acudimos constantemente a este poder de interseción. Nuestra fe en Jesucristo también comprende lo que nos demanda el Apóstol Santiago: “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos” (1:22). Esta demanda, por ejemplo, llevó hasta el martirio al padre salvadoreño Oscar Romero quien consecuente con su ministerio de la “violencia del amor” se comprometió con la lucha de los pobres hasta morir a manos de malvados enemigos del pueblo. El escribió en su libro titulado “La violencia del amor”, el significado concreto de ello: “Esa violencia no es la de la espada, la del odio. Es la violencia del amor, la de la fraternidad, la que quiere convertir las armas en hoces para el trabajo”.

Baruj atah Adonay                                  Ch. 17/07/2020

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